
martes, 21 de diciembre de 2010
Velada por la Vida

domingo, 21 de noviembre de 2010
Síntesis*

Algunas ideas básicas:
1. Desde el momento de la fecundación, se produce una “célula” –cigoto- que tiene un código genético único, diferente al del padre y de la madre. Lejos de ser parte del cuerpo de alguien más, se trata de un nuevo ser que en sí tiene toda la información genética suficiente y necesaria para desarrollarse.
2. Este nuevo ser dirige su propio desarrollo, el mismo que sigue un proceso gradual determinado por su propia información genética. Ningún agente externo le dice al nuevo ser en qué momento empieza o termina alguna etapa de su desarrollo.
3. En tanto que el cigoto tiene toda la información genética suficiente y necesaria para desarrollarse, sólo necesita tiempo, nutrientes y un ambiente adecuado para vivir –por decir un número- en promedio 80 años. Si le se le agrega tiempo, nutrientes y un ambiente adecuado a algo que no está vivo, no lo estará jamás. Consideramos que desde ese primer instante, hay vida.
4. Ese nuevo ser está vivo desde la fecundación, y tiene un código genético único. Ese código genético no sólo es único, sino que pertenece a la especie humana. Consideramos que una vida que tiene un código genético humano, es una vida humana. Hay vida humana desde el instante de la fecundación.
Hay vida humana desde la fecundación (unión del espermatozoide y el óvulo). El aborto, cualquiera sea su modo o justificación, mata una VIDA HUMANA.
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*Texto e imágenes extraídos de Derecho a Vivir Perú.
martes, 5 de octubre de 2010
Dinero sangriento... el valor de la vida
Bloodmoney es un documental narrado por la Dra. Alveda Rey, que expone la verdad detrás de la Industria de Aborto de la perspectiva Pro Vida.
La película examina la historia del aborto en Estados Unidos. Aborda, desde un punto de vista crítico, la historia de Planned Parenthood, la rentabilidad de las clínicas de aborto, la sentencia del caso Roe Vs. Wade, la negación de cuándo comienza la vida, la lucha para salvar las vidas de niños inocentes, y los efectos devastadores que ha tenido en las mujeres que han ejercido esta "elección".
jueves, 23 de septiembre de 2010
TRES

¿Aborto sí, aborto no, eso lo decido yo?
¿Es mi cuerpo, yo decido? Un cabello, un pedazo de piel, una porción de algún órgano; extraídos todos de la misma persona, tienen una característica común: comparten el mismo código genético, por lo que son parte del cuerpo de esa persona. La unión del espermatozoide y el óvulo desde el primer instante, producen una “célula” que tiene un código genético único, diferente al de la madre. ¿Es parte de su cuerpo? ¿De quién es entonces?
Esa “célula”, ¿está viva?
Esa primera “célula” formada de la unión del espermatozoide y el óvulo necesita tiempo y nutrientes para desarrollarse y vivir en promedio 80 años. El tiempo y los nutrientes no son mágicos, no crean vida: si le agrego tiempo y nutrientes a algo que no está vivo, no lo estará jamás. Desde el primer instante, hay vida.
¿Qué clase de vida es?
Esa “célula” está viva, pero… ¿qué es? ¿Se trata de vida animal? ¿Se trata de vida vegetal? ¿Se trata de vida humana? La ciencia no sólo nos dice que esa “célula” tiene un código genético único, sino que además, tiene un código genético HUMANO. ¿Algo no humano pueden tener un código genético humano? Si está viva desde el primer instante, y tiene un código genético humano, hay vida humana desde el primer instante.
El aborto mata una vida humana
martes, 1 de junio de 2010
Otra vez Andrés... de nuevo el Protocolo abortero*

¿A qué viene todo esto? El aborto es un delito, y el aborto terapéutico también lo es, sólo que no será punible; el hurto es un delito, y el hurto de una hija a su madre también lo es, sólo que tampoco será punible. Hablando en términos jurídicos, ¿Se puede elaborar un protocolo para el aborto terapéutico? ¿Se puede elaborar un protocolo para que una hija hurte a su madre? ¿Se puede elaborar un protocolo para cometer un delito? ESTO NO ES POSIBLE. Los delitos son recogidos por las normas para evitar que se cometan; las mismas normas no pueden decir cómo deben cometerse… se trata de un ABSURDO.jueves, 6 de mayo de 2010
¿Información SEGURA para decidir?


viernes, 23 de abril de 2010
Dos conceptos de aborto en juego*


jueves, 25 de marzo de 2010
La Católica a la Marcha


lunes, 22 de marzo de 2010
Poemas al médico*

Más perdido que huevo en ceviche, más despistado que cuy en tómbola, más desubicado que Adán den día de la madre; con ustedes, Católicas por el derecho a decidir. ¿Católicas por el derecho a decidir? Sí, existen, y hasta tienen una Red Latinoamericana que promocionan desde su sitio web**.
Se presentan como un“movimiento autónomo de personas católicas” que promueven los derechos de las mujeres con énfasis en lo que se refiere a la sexualidad y reproducción humana. Cuando uno indaga por el “Qué pensamos”, se da con la sorpresa que este grupo afirma, entre otros dislates, “El pensamiento teológico que reconoce la validez moral de las decisiones tomadas por las mujeres en el campo reproductivo, desculpabilizando a las mismas incluso cuando deciden abortar.”
Bueno, pero si piensan lo que piensan y afirman lo que afirman, ¿cuál es el problema? ¿por qué no dejarlas ser? ¿en qué me afecta su presencia? Que cada quien piense lo que quiera, cómo no, de lo contrario podríamos encontrarnos frente a escenarios de represión como el que se dio en México durante el gobierno de Plutarco Elías Calles (1926) frente a los Cristeros***. El problema surge cuando con la bandera del pensamiento en la mano, se empieza a sembrar el caos y la confusión.
Seamos católicos o no, la Iglesia Católica tiene una postura clara sobre el aborto. La Iglesia Católica puede decir A, y yo puedo decir B, lo que no se entiende es que yo afirme que B -y no A- es la postura de la Iglesia Católica. Veamos.
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“La Iglesia Católica como institución enseña que el aborto es moralmente malo en toda circunstancia. Esto no está basado en la idea de que el feto ya es una persona. La Iglesia Católica no tiene una doctrina firme sobre cuándo es el momento en que el feto se convierte en una persona. Por lo tanto, esta enseñanza nunca ha sido declarada infalible por el papa.”
Precisamente el Papa, a quien mencionan estas católicas, en 1995 publicó la Carta encíclica Evangelium Vitae****. Habría que regalarles una copia de este documento, pues éste es claro al señalar en su numeral 58 que: “(…) ninguna palabra uede cambiar la realidad de las cosas: el aborto procurado es la eliminación deliberada y directa, como quiera que se realice, de un ser humano en la fase inicial de su existencia, que va de la concepción al nacimiento.”
Pero estas “católicas” van más allá, y agregan sobre este mismo punto que:
“La Iglesia Católica no se limita al papa y a los obispos. Incluye al pueblo de Dios. Los sacerdotes, los teólogos y teólogas, los laicos y laicas trabajan juntos para desarrollar las enseñanzas de la Iglesia. Muchos teólogos y teólogas y laicos y laicas piensan hoy en día que el aborto puede ser una decisión moral y que la conciencia de cada persona es finalmente el árbitro para tomar una decisión sobre el aborto.”
Sin embargo, el Catecismo de la Iglesia Católica***** (documento que tampoco les vendría mal revisar) señala que “A los Apóstoles y sus sucesores les confirió Cristo la función de enseñar, santificar y gobernar en su propio nombre y autoridad” (numeral 873), y por supuesto, esto “(…) bajo el primado del Papa.” (numeral 881). Entonces, ¿en qué quedamos? ¿Quién define qué enseña la Iglesia Católica sobre el Aborto? ¿Un presunto grupo de Teólogos y laicos, o el Papa?, este último quien sí tiene una “doctrina firme” sobre el aborto.
Continuemos. ¿Me excomulgarán si tengo un aborto? Las (¿)católicas(?) responden:
“La Ley Canónica de la Iglesia Católica en la actualidad establece que cualquiera que cometa el pecado del aborto queda automáticamente excomulgado de la iglesia. Para cometer el pecado del aborto, la persona tiene que pensar que cometer un aborto en su caso en particular, (…) es un pecado contra Dios. (…) Si la persona examina cuidadosamente su conciencia y luego decide que un aborto es el acto más moralmente aceptable que podría realizar en ese momento determinado, entonces esa persona no estaría cometiendo un pecado.”
Oh my God!. ¿Qué hacemos con estas (¡¿)católicas(?!)? Nuevamente la Carta Encíclica Evangelium Vitae viene a nuestro rescate. Señala en su numeral 62 que: “(…) la nueva legislación canónica (…) sanciona que «quien procura el aborto, si éste se produce, incurre en excomunión latae sententiae»,(70) es decir,automática. La excomunión afecta a todos los que cometen este delito conociendo la pena, incluidos también aquellos cómplices sin cuya cooperación el delito no se hubiera producido:(71) con esta reiterada sanción, la Iglesia señala este delito como uno de los más graves y peligrosos (…)”
La doctrina católica (la verdadera) no se anda con tibiezas: el aborto es uno de los actos “más graves y peligrosos”, y ésto la Iglesia Católica no lo somete a deliberación alguna, al punto de ser tajante con la sanción: excomunión automática si se conoce la pena.
Un poeta hace poemas, no recetas médicas, y un católico defiende la vida desde la concepción (unión del espermatozoide y el óvulo) hasta su fin natural. Cualquier doctrina que vaya en contra de esto, simplemente NO ES DOCTRINA CATÓLICA, que eso quede claro. No me vengan pues con cosas raras, no le pidan poemas al médico.
* Texto e imágenes extraídos de:
http://blogs.hazteoir.org/davperu/2010/03/22/poemas-al-medico/
** http://www.catolicasporelderechoadecidir.org/
*** http://www.corazones.org/diccionario/cristeros.htm
***** http://www.vatican.va/archive/ESL0022/_INDEX.HTM
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